
Alfonso Pérez
CPO en Coolfy, director técnico en Difrica
- 01. ¿Cuánto cuesta cambiar una máquina de aire acondicionado por conductos?
- 02. ¿Se pueden conservar los conductos existentes?
- 03. ¿Se pueden reutilizar las tuberías frigoríficas?
- 04. Cuándo cambiar el aire acondicionado por conductos
- 05. Cómo se cambia una máquina de aire acondicionado por conductos
- 06. Qué equipo elegir para sustituir el anterior
- 07. Cómo domotizar el aire acondicionado por conductos al cambiarlo
- 08. Qué debe incluir el presupuesto
- 09. Preguntas frecuentes sobre cambiar un aire acondicionado por conductos
- 10. Renueva el equipo sin rehacer lo que todavía funciona

Aire acondicionado
14 mins
Cambiar la máquina de aire acondicionado por conductos: precio y claves
10 de agosto de 2026
Cambiar la máquina de aire acondicionado por conductos suele costar entre 2.300 y 6.500 euros con instalación, siempre que la red de conductos existente pueda conservarse. En viviendas grandes, equipos de alta potencia o instalaciones que necesitan modificar conductos, tuberías, desagües o zonificación, el presupuesto puede superar los 7.000 euros.
La sustitución normalmente incluye las dos partes del equipo: la unidad interior oculta en el falso techo y la unidad exterior. Los conductos, las rejillas y parte de las conexiones pueden reutilizarse si están bien dimensionados, aislados, limpios y son compatibles con la nueva máquina.
Antes de elegir el equipo, en Coolfy revisamos la potencia que necesita la vivienda y el estado de la instalación. Así podemos saber qué se conserva, qué debe adaptarse y cuánto costará el cambio antes de empezar.
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¿Cuánto cuesta cambiar una máquina de aire acondicionado por conductos?
El precio habitual se sitúa entre 2.300 y 6.500 euros, aunque depende de la potencia, la gama del equipo y las adaptaciones necesarias. Una sustitución sencilla aprovecha los conductos y requiere principalmente retirar las máquinas antiguas, colocar las nuevas y adaptar las conexiones. El coste aumenta cuando hay que corregir la red o abrir el falso techo.
Precios orientativos según el proyecto
| Tipo de sustitución | Precio orientativo | Situación habitual |
|---|---|---|
| Equipo compacto, instalación aprovechable | 2.300-3.500 € | Vivienda pequeña o media y recorridos compatibles |
| Equipo de potencia media | 3.000-4.800 € | Vivienda de tamaño medio, con adaptaciones menores |
| Equipo de alta potencia o gama superior | 4.500-6.500 € | Vivienda grande, mayor caudal o prestaciones avanzadas |
| Cambio con reforma de conductos o zonificación | 5.500-9.000 € o más | Red insuficiente, fugas, obra o control por estancias |
Son importes orientativos, con IVA, para una sustitución doméstica. El presupuesto real debe confirmar accesos, potencia, distancias, refrigerante, instalación eléctrica y estado de los conductos.
Como referencia, el catálogo de aire acondicionado por conductos de Coolfy incluye en agosto de 2026 conjuntos con instalación básica desde aproximadamente 1.942 euros y modelos de mayor potencia por encima de 5.900 euros. Al cambiar una máquina antigua pueden añadirse la retirada, la recuperación del refrigerante, la limpieza, las adaptaciones y los medios auxiliares que necesite la vivienda.
Qué suele incluir el cambio
- Unidad interior y unidad exterior nuevas.
- Desmontaje del equipo anterior.
- Recuperación del refrigerante por un profesional habilitado.
- Conexión a los conductos existentes.
- Adaptación básica de tuberías, cableado y desagüe.
- Soportes y elementos antivibratorios necesarios.
- Prueba de estanqueidad, vacío y puesta en marcha.
- Comprobación de caudales, temperaturas y funcionamiento.
- Retirada del equipo sustituido y gestión de residuos.
Factores que cambian el precio
Los elementos que más influyen son:
- La potencia frigorífica y calorífica necesaria.
- La eficiencia, la marca y la gama de la nueva máquina.
- El estado de la unidad interior, la exterior y sus accesos.
- El refrigerante del equipo antiguo y el del nuevo.
- La compatibilidad de las tuberías frigoríficas.
- Las dimensiones, el aislamiento y la estanqueidad de los conductos.
- El caudal y la presión que necesita la nueva unidad interior.
- El número y la ubicación de impulsiones y retornos.
- El desagüe de condensados.
- La instalación eléctrica y sus protecciones.
- La incorporación de WiFi o zonificación.
- Los trabajos de falso techo, albañilería y pintura.
- La necesidad de andamio, plataforma elevadora o grúa.
La ubicación también importa. En Madrid y otras zonas interiores puede ser especialmente relevante comprobar el rendimiento en calefacción; en Barcelona, Valencia y Tarragona, la humedad y la capacidad de deshumidificación tienen más peso. En cualquier localidad, la posición de la unidad exterior debe respetar las condiciones del edificio y la normativa municipal.
¿Se pueden conservar los conductos existentes?
Sí, muchas veces se pueden conservar. Los conductos no tienen la misma vida útil que el compresor y no es necesario sustituirlos únicamente porque la máquina haya envejecido. Pero deben revisarse antes de conectar el nuevo equipo.
El técnico debe comprobar:
- Que la sección de la red admite el caudal necesario.
- Que el aislamiento no está deteriorado ni presenta condensaciones.
- Que no existen fugas importantes en juntas o ramales.
- Que los conductos están limpios y sin daños.
- Que las rejillas impulsan el aire sin generar corrientes molestas.
- Que el retorno tiene una superficie suficiente.
- Que la presión disponible de la nueva máquina es compatible.
- Que existe un registro adecuado para mantener la unidad interior.
⚙️ Insight técnico: Un equipo nuevo no corregirá por sí solo una red mal diseñada. Si los conductos son demasiado estrechos, están estrangulados o tienen fugas, la instalación puede generar ruido, entregar poco aire en las habitaciones alejadas y consumir más de lo esperado.
Cuándo merece la pena modificar los conductos
Puede ser necesario intervenir cuando:
- Algunas habitaciones nunca alcanzan la temperatura deseada.
- Se oyen silbidos o existe demasiado ruido en las rejillas.
- Hay manchas de humedad o condensación en el falso techo.
- El retorno es pequeño o está mal ubicado.
- La vivienda se ha reformado y ha cambiado su distribución.
- La nueva máquina necesita un caudal o una presión distintos.
- Se quiere instalar zonificación por habitaciones.
- La red está deteriorada, sucia o mal aislada.
Si hay que crear o sustituir una parte importante de la red, el coste puede acercarse al de una nueva preinstalación. La referencia publicada por Coolfy para una preinstalación completa por conductos se sitúa aproximadamente entre 1.700 y 4.000 euros, según la longitud, la obra y la accesibilidad.
¿Se pueden reutilizar las tuberías frigoríficas?
Depende del refrigerante, los diámetros, el espesor del cobre, la longitud, el estado de la tubería y las instrucciones del fabricante. No debe asumirse que una línea antigua sirve para cualquier equipo nuevo.
Antes de reutilizarla hay que identificar el sistema anterior, comprobar la estanqueidad y confirmar que las especificaciones coinciden. Algunos equipos y tecnologías de sustitución permiten reaprovechar determinadas líneas después de un procedimiento técnico. Por ejemplo, Mitsubishi Electric explica que su tecnología Replace está diseñada para ciertos cambios en instalaciones existentes, con recuperación del refrigerante, comprobación y limpieza de tuberías.
Esta posibilidad siempre debe verificarse para la combinación concreta de unidad interior, unidad exterior y circuito. Si no existe compatibilidad documentada, lo correcto es adaptar o sustituir las líneas.
Cuándo cambiar el aire acondicionado por conductos
La edad es una señal, pero no basta para decidir. Daikin sitúa la vida útil media de un aire acondicionado alrededor de 10 a 15 años, con variaciones según la instalación, el mantenimiento y la intensidad de uso.
Conviene valorar la sustitución cuando coinciden varias de estas situaciones:
- El equipo tiene más de 10 o 15 años.
- Sufre averías frecuentes o cada reparación es más costosa.
- Enfría o calienta peor que antes.
- El consumo ha aumentado sin un cambio claro en el uso.
- El compresor arranca y se detiene de forma irregular.
- La unidad interior o exterior genera vibraciones y ruido excesivo.
- Hay fugas recurrentes o problemas difíciles de reparar.
- El refrigerante o los repuestos son cada vez menos accesibles.
- Se necesita bomba de calor, WiFi o control por zonas.
- La potencia actual ya no responde a la distribución de la vivienda.
Reparar o sustituir: cómo decidir
| Situación | Reparar puede tener sentido | Cambiar suele ser más razonable |
|---|---|---|
| Antigüedad | Equipo relativamente reciente | Más de 10-15 años y rendimiento decreciente |
| Avería | Pieza accesible y coste limitado | Compresor, electrónica principal o averías repetidas |
| Consumo | Eficiencia todavía adecuada | Tecnología antigua y muchas horas de uso |
| Refrigerante | Compatible y disponible | Cambio complejo o con disponibilidad limitada |
| Confort | El problema es puntual | Falta de potencia, ruido o reparto deficiente persistente |
| Instalación | Conductos y conexiones en buen estado | Red dañada o reforma necesaria |
La decisión debe basarse en un diagnóstico. Una máquina antigua no tiene que sustituirse si funciona correctamente y la reparación es razonable; del mismo modo, encadenar reparaciones costosas puede ser menos rentable que instalar un conjunto nuevo y eficiente.
Cómo se cambia una máquina de aire acondicionado por conductos
Una sustitución bien planificada suele completarse en uno o dos días cuando se conserva la preinstalación. Puede durar más si hay accesos difíciles, modificaciones de conductos, obra o zonificación.
1. Diagnóstico del sistema existente
Se registran las referencias de las unidades, la potencia, el refrigerante, los diámetros de tubería, el control y las averías. También se revisan el cuadro eléctrico, el desagüe, los soportes y el acceso de mantenimiento.
2. Cálculo de la potencia necesaria
No conviene sustituir la máquina antigua por otra de la misma potencia sin revisar la vivienda. El aislamiento, las ventanas, la orientación, el clima, la ocupación y las reformas pueden haber cambiado las necesidades.
Sobredimensionar tampoco soluciona un mal reparto. Un equipo demasiado potente puede hacer ciclos cortos, controlar peor la humedad y producir más ruido; uno pequeño trabajará muchas horas sin alcanzar la consigna.
3. Revisión de conductos y retorno
Se comprueba si la red admite el caudal y la presión del nuevo equipo. También se revisan sellado, aislamiento, limpieza, rejillas y acceso al filtro. Si existe zonificación, debe confirmarse la compatibilidad entre la central, las compuertas y la nueva máquina.
4. Selección de un conjunto compatible
Se eligen conjuntamente la unidad interior y la exterior. Cambiar solo una de las dos no suele ser viable porque ambas deben compartir refrigerante, electrónica, capacidad y protocolo de comunicación. Solo debe hacerse si el fabricante confirma expresamente esa combinación.
5. Recuperación del refrigerante y desmontaje
El refrigerante del equipo antiguo debe recuperarse con equipos adecuados. Después se desconectan y retiran las unidades evitando liberar gases a la atmósfera. La manipulación de estos circuitos está regulada y corresponde a profesionales certificados, conforme al Real Decreto 115/2017 sobre gases fluorados.
6. Instalación y adaptaciones
Se colocan las nuevas unidades y se conectan al circuito frigorífico, al desagüe, a la alimentación eléctrica, al control y a la red de conductos. Cuando cambia la posición o el tamaño de la unidad interior, puede ser necesario rehacer la embocadura o el plenum.
7. Pruebas y puesta en marcha
El trabajo no termina al encender la máquina. Hay que comprobar la estanqueidad, realizar el vacío, verificar el desagüe y medir el funcionamiento. También deben revisarse el caudal, la temperatura de impulsión y el reparto entre estancias.
El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios considera reforma tanto la sustitución por un generador diferente como la reposición por otro de características similares. La parte modificada, los materiales y la puesta en servicio deben ajustarse a las exigencias aplicables.
Qué equipo elegir para sustituir el anterior
El mejor equipo no es necesariamente el de mayor potencia ni el más caro. Debe encajar con la carga térmica, los conductos y el uso real de la vivienda.
Antes de decidir, compara:
- Potencia nominal y capacidad en las condiciones climáticas de la zona.
- Presión estática disponible para mover el aire por la red.
- Eficiencia estacional en frío y calor.
- Nivel sonoro de las unidades interior y exterior.
- Altura de la unidad interior y espacio de mantenimiento.
- Tipo de refrigerante y compatibilidad de las tuberías.
- Control incluido, WiFi y programación.
- Compatibilidad con zonificación y pasarelas domóticas.
- Acceso a servicio técnico y repuestos.
- Garantía del equipo y de la instalación.
Para una vivienda cercana al mar también conviene valorar la exposición de la unidad exterior a ambientes salinos. En climas húmedos, la capacidad de deshumidificación y el correcto aislamiento de conductos y drenajes cobran especial importancia. En zonas con inviernos más fríos, hay que revisar el rendimiento de la bomba de calor a baja temperatura exterior.
Cómo domotizar el aire acondicionado por conductos al cambiarlo
La sustitución es un buen momento para dejar preparada la conectividad. Existen tres niveles habituales:
| Nivel | Qué incorpora | Qué permite |
|---|---|---|
| Control WiFi | Módulo integrado u oficial | Encender, programar y ajustar una consigna desde el móvil |
| Zonificación | Central, termostatos y compuertas | Controlar la temperatura de cada estancia |
| Integración domótica | Pasarela compatible | Coordinar climatización con persianas, presencia o gestión energética |
La mejor opción es utilizar el WiFi del fabricante o una pasarela que se comunique directamente con la electrónica de la máquina. Una integración bidireccional envía órdenes y recibe el estado real, algo más fiable que simular un mando.
En un sistema por conductos, domotizar no siempre significa zonificar. El control WiFi puede manejar toda la casa con una única temperatura; la zonificación añade termostatos y compuertas motorizadas para regular habitaciones. La guía de Coolfy para domotizar el aire acondicionado explica las diferencias y por qué cerrar rejillas manualmente no sustituye a un sistema que coordine el caudal y la capacidad de la máquina.
Qué debe incluir el presupuesto
Antes de aceptar el cambio, comprueba que el documento detalle:
- Marca, referencias y potencia de ambas unidades.
- Eficiencia energética y refrigerante.
- Alcance de la instalación básica.
- Retirada del equipo y recuperación del gas anterior.
- Metros de tubería, cableado y desagüe incluidos.
- Reutilización o sustitución de líneas frigoríficas.
- Adaptación del plenum y conexión a conductos.
- Revisión o limpieza de la red existente.
- Modificaciones eléctricas y protecciones.
- Mando, termostato, WiFi o zonificación.
- Bomba de condensados, si hace falta.
- Albañilería, pintura y remates.
- Medios de elevación o accesos especiales.
- Puesta en marcha y documentación.
- Garantías y servicio posterior.
Un presupuesto claro debe indicar tanto lo que se reutiliza como lo que queda fuera. Así se evitan diferencias artificiales entre ofertas y costes inesperados durante la instalación.
Preguntas frecuentes sobre cambiar un aire acondicionado por conductos
¿Cuánto cuesta cambiar una máquina de aire acondicionado por conductos?
Una sustitución doméstica suele costar entre 2.300 y 6.500 euros si se aprovechan los conductos. Los equipos de alta potencia, la zonificación, las modificaciones de tuberías, los accesos difíciles o la reparación de la red pueden elevar el precio por encima de 7.000 euros.
¿Cuánto se cobra por instalar conductos de aire acondicionado?
Crear una preinstalación por conductos puede costar aproximadamente entre 1.700 y 4.000 euros, sin incluir necesariamente la máquina ni todos los acabados. Si solo hay que reparar, sellar o modificar algunos tramos, el precio dependerá de los metros, el material, el acceso y la obra necesaria.
¿Cuánto dura una máquina de aire acondicionado por conductos?
La referencia habitual es de 10 a 15 años, aunque puede durar más o menos. La calidad de la instalación, las horas de uso, la limpieza de filtros, el mantenimiento, el ambiente exterior y la frecuencia de averías influyen tanto como la marca.
¿Hay que cambiar la unidad interior y la exterior?
Normalmente sí. Forman un conjunto y deben ser compatibles en refrigerante, potencia, electrónica y comunicación. Cambiar solo una unidad es posible únicamente cuando el fabricante valida de forma expresa la combinación.
¿Puedo conservar los conductos antiguos?
Sí, si están bien dimensionados, aislados, sellados y limpios, y admiten el caudal de la nueva máquina. Antes de reutilizarlos deben revisarse también el retorno, las rejillas y los registros de mantenimiento.
¿Se puede cambiar la máquina sin hacer obra?
En muchas viviendas basta con acceder al falso techo registrable y adaptar las conexiones. Puede hacer falta obra si la nueva unidad no cabe, el plenum cambia, los conductos están dañados o no existe un registro suficiente.
¿Cuánto tarda el cambio?
Una sustitución sencilla suele completarse en uno o dos días. Las modificaciones de conductos, la zonificación, la albañilería, la pintura o los medios de elevación pueden ampliar el plazo.
¿Cómo puedo domotizar mi aire acondicionado por conductos?
Puedes elegir un módulo WiFi oficial para control central, un sistema de zonificación con termostatos y compuertas o una pasarela compatible con KNX, Modbus, BACnet o API. La compatibilidad debe comprobarse con la referencia exacta del nuevo equipo.
¿Merece la pena instalar zonas al cambiar la máquina?
Puede merecer la pena cuando las habitaciones tienen horarios o cargas diferentes. La zonificación permite evitar climatizar espacios vacíos, pero debe coordinar compuertas, caudal y capacidad. Cerrar rejillas manualmente puede aumentar la presión y el ruido.
¿Necesito permiso de la comunidad?
Si la unidad exterior se mantiene en la misma ubicación y no cambia la afección a elementos comunes, el trámite puede ser sencillo. Si se modifica la fachada, el patio, la cubierta o el tamaño del equipo, conviene revisar estatutos, acuerdos comunitarios y ordenanza municipal.
¿Qué mantenimiento necesita el nuevo equipo?
Hay que limpiar o sustituir filtros, mantener libres las rejillas, revisar el desagüe y comprobar periódicamente las unidades, conexiones y funcionamiento. La frecuencia exacta depende del fabricante, el uso y la potencia de la instalación.
Renueva el equipo sin rehacer lo que todavía funciona
Cambiar el aire acondicionado por conductos no implica necesariamente sustituir toda la instalación. Cuando la red está bien diseñada, es posible conservar conductos y rejillas, renovar las máquinas y adaptar únicamente las conexiones necesarias.
En Coolfy comprobamos la potencia, el estado de los conductos, la compatibilidad de las tuberías y las opciones de control antes de preparar el presupuesto. Trabajamos con equipos de primeras marcas y coordinamos la retirada, la instalación y la puesta en marcha.
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